martes, 10 de marzo de 2009



Todavía no hay que rendirse, aunque nos pongan bajo siete llaves. Aunque los cerrojos sean de hielo en verano y la cárcel con cielo y palmeras, como una isla.
Me quedo.
Nadie me saca de esta casa.

6 comentarios:

Animal de Fondo dijo...

Maykel, sin rubor te digo que no sabes cómo te has hecho de querer y cuánto te necesitamos. No sé qué problemas serán, pero más allá de todas las cárceles, nadie, afortunadamente, puede decidir lo que sentimos y lo que pensamos.
Me da una alegría tremenda que te quedes. Yo espero volver pronto ¿¡!?
Un abrazo de corazón.

Jorge Bousoño dijo...

me place con creces el que puedas seguir estando en la red de redes (hubiese sido una pérdida irreparable).

Slds, Siempre,

ElDuende de AlasCUBA

Lazaro Sarmiento dijo...

Maykel, te deseo el triunfo en tu enfrentamiento con demonios y fantasmas.

Jueves dijo...

¡Gracias!

Maykel dijo...

Gracias a ustedes, por reparar en mi ausencia, por echarme de menos y decirlo, por disuadirme...
En verdad poco podré conectarme, pero apareceré cada vez, con el mismo afán de permanecer.

Jueves: ya no hay que demoler nada. Vamos a construir.

Animal de Fondo: Ya tienes que volver, con toda la plenitud...

Jorge Bousoño: Pasas en el minuto oportuno, Duende.

Lázaro: Si para vencer los demonios hay que conocer la naturaleza, soy demonólogo amateur.

Abrazos a todos!

El peregrino dijo...

Maykel:
¡joder! Te despediste, dijiste que no volvías y, de tu isla, regresé al frío de mis montañas.
Hoy por casualidad, volví a extrañarte, amigo, y decidí visitarte. Ahora me encuentro que tu espacio está muy vivo. Por eso, he vuelto a comentar aquí donde me detuve en tus letras.
Después de tu anunciada partida, pasé un par de veces y me convencí de que era en serio.
Pero, ahora que sé que al Nictálope no se le han apagado los ojos, en barco me voy hasta la Sagua vieja para oirte de nuevo hablar en el castellano mestizo de las Antillas.
Te sigo otra vez.
Saludos desde Bogotá.