jueves, 15 de julio de 2010

Circunloquio del vacacionista adolescente

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Vi a los transeúntes bajo inútiles paraguas porque el lunes llovió. Otras veces usan semejantes salvaguardas, pero no son tan infructuosas.

El martes descendió el voltaje y no pude acabar una mala comedia sobre un padre exitoso en todo menos en su paternidad. Más tarde, ya a oscuras, mi padre escudriñó la casa con una linterna a ver si me sorprendía con alguien. Por suerte, Eric estuvo lo bastante despierto como para meterse bajo la cama a la manera de un personaje de Boccaccio.

A esta cama hubo que agregarle una pata hace años; es la única pentápoda que he conocido. Me gustaría decir que se estropeó durante una memorable faena erótica. La verdad es que esa viga amenaza con hacerse paja desde mi infancia. Como prueba de mi perseverante adolescencia diré que he dormido ahí durante toda mi vida.

Por culpa de esa pierna postiza que tan noblemente me sostiene, Eric se atascó y estuvo a punto ser descubierto. Creo que a mi padre le tortura más la idea de mi sexualidad que el riesgo de hallarme ejerciéndola.

El lunes habló Fidel, investido por su nuevo don de evangelista en Patmos. El martes hablé yo: dije que desistieran de la permuta que propusieron hace meses. Expliqué mi certeza de que la casa que desean no existe. Otra vez me sentí adolescente en pugna. El miércoles nadie habló. En cuanto a mí, seguí leyendo una novela de Amin Maalouf que me regalaron hace años y todavía no termino. También oí a Juliette Gréco en una pieza de empaque optimista, a ver si me alivio.

Esta semana debí viajar y de pronto me acometió el síndrome del caracol. Un caracol nocturno en un rectángulo de agua. Ya pedí perdón a quien me esperaba, pero no sé todavía si me perdonan por el miedo y la parálisis.

Foto: La Punta, Isabela de Sagua, 14 de junio de 2010.
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7 comentarios:

Animal de Fondo dijo...

Creo entender bastante bien cómo puedes sentirte, Maykel. Nunca se me ocurrió meter a nadie en casa de mis padres, en su presencia, claro, cuando estaban fuera era otra cosa. Sin embargo, mi papá pretendía impedir hasta que yo durmiera en casa de mi novia, o en camas prestadas en casas de amistades. En esos momentos me desesperaba, porque sentía en la balanza mi propia identidad, mi propia libertad, y me lo tomaba como una lucha de poder a poder.
Pero los resultados no fueron buenos y se estableció una distancia cada vez mayor, que pesaba demasiado como para que el amor pudiera sacar una oreja tan sólo por fuera de la sábana. Ahora pienso si no hubiera podido tomármelo con humor y comprender entonces que a veces el padre siente como niño pequeño también. Qué difícil no encontrarle todavía solución, a pesar de los años transcurridos.
Y para aligerar el comentario, te diré que yo también participé un día de la posición de Eric bajo la cama, y hasta dentro del armario, como en las películas. Y no lo recuerdo con gusto, sino casi con pavor todavía.
¡Un abrazo!

Dissortat dijo...

Pues yo no he tenido que pasar por ahí. Siempre han sabido si estaba o no con alguna mujer. En casa de mi novia era distinto, pero allí nunca hubo nadie.

Ser siempre adolescente...

Besos

Lázaro dijo...

Como extraño ciertas épocas de mi vida. Siempre te leo. Un abrazo desde la carretera Matanzas-Varadero.

Anónimo dijo...

Hola, soy Ernesto y tambien soy Viveros de apellido, hay cosas en tu Bitacora que no comparto, hay otras que me han gustado, aunque no las he leido todas.
Yo pense que la sexualidad en cuba era algo mas simple de llevar, pero parece que en todas partes se cuecen habas.
Soy de Santiago de Chile y encontre tu blog buscando en Google mi apellido. ¿es que seremos Familia?

un saludo.
Ernesto.

Maykel dijo...

Ernesto, mi familia materna es de Galicia, por supuesto, donde hay una ciudad que lleva nuestro apellido y fue conocida desde la antigüedad como Vivarium. En América tuvimos parientes desde los días de la conquista. En lo que concierne a mis antepasados, vivían en la provincia de La Coruña y vinieron a hacer fortuna a Cuba en las primeras décadas del siglo XX.

¿Por qué no dices "lo que no compartes" de lo escrito aquí?

Puedes escribirme a maykelgvivero@gmail.com

Un saludo desde Cuba.

Maykel dijo...

Saludos a todos: Animal de Fondo, Dissortat, Lázaro...

Estuve de vacaciones y retorné hoy mismo al trabajo.

Abrazos.

Anónimo dijo...

No fue mi intención molestar, no comparto la idea de tener que leerte auxiliándome de un diccionario, por ejemplo y se que me responderás, bueno busca entonces otro blog donde leer sea mas fácil, esa no es la idea, pero es mi opinión, solo eso.
Tampoco comparto el que uses tu orientación como complemento de algo que estas escribiendo, cuantos heterosexuales escriben, tienen blogs, paginas personales y no andan diciendo que lo son, como marcando territorio, se es humano, hombre o mujer, no gay, lesbiana, etero, bi.
Mi Familia es de Betanzos en Galicia.