martes, 15 de abril de 2008

Una rosa de Sorolla y otra de Adelina Patti

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Las cosas que se mueren
no se deben tocar.
Dulce María Loynaz
(Un obsequio modernista)
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Busco rosas para juntar. Platón me sugiere que hay un arquetipo de la rosa; es una flor de mármol; la rosa fría que sólo conoce la perfección de estarse ahí por siglos, muda. Quisiera regalar en verdad rosas parlantes, como unas que crecen en tropel por el Sahara, pero son también rosas corales y suelen ensordecer al viandante con su locuacidad. Las rosas de la poesía pura me parecen apenas bidimensionales, calcomanías de rosas, y no hallo dónde pegarlas -en qué superficie- para juntar un bouquet. Sólo hay unas rosas que yo pueda dar sin rubor de menesteroso, sin avergonzarme de la pobreza de mi rosal: las rosas de Joaquín Sorolla. Son las únicas que me han parecido misterio de sí mismas y auréola del misterio de Elena. ¿Qué hace la niña detrás? Pudiera pensarse que lee, pero la veo tañer unas cuerdas, y se ve también obsedida por una labor de encaje, ensimismada. Algo del tinte de las rosas va cobrando Elena, -como los lagartos, esos miméticos- y tal vez lo que mire sea una espina que le sale del dedo, el germen de la metamorfosis que se enseñorea y no tarda en torcer pétalos de los bucles. Sorolla, uno que sabía pintar muy bien el mar, tuvo las rosas que hubiera querido palpar Robert Mapplethorpe. Eran opulentas en 1907, obscenas casi. A Robert le dolía la anemia de sus rosas, -ese talle por donde parecen quebrarse de debilidad, como si no pudieran sostener la cabeza- las pobres valetudinarias, rosas casi muertas, amortajadas en la humareda de otro siglo, flores tísicas. Son las únicas que hubiera aceptado de mí, deshojadas en la tina del baño, Julián del Casal. Es un calambur del tiempo: rosas de Mapplethorpe para Casal.
Para ti son estas rosas, que no han de morir. Dos. En el cuadro de Sorolla la primera, casi bajo la mirada de Elena, es una rosa entrevista. La otra es una flor muy rara, que se adivina blanca, como otra de Rodrigo Prats. ("Una rosa de Francia, cuya suave fragancia, una tarde de mayo su milagro me dio", ¿recuerdas?) De Adelina Patti, es esta rosa crepuscular de 1905, the last rose of summer. Ella ofreció a José Martí otras lozanías de su voz y él la retribuyó con la rosa nevada, que no es flor de la escarcha, sino un misterio detrás del blanco: "La naturaleza con frutas perfectas, como paisajes de rematada corrección, crea seres humanos avasalladores. Llevan en sí, por hermosura extrema, o genio extremo, un poder que deslumbra, desvanece y ciega. Negarlos es vano (...) Así Adelina Patti. ¿Qué parece, sino un vellón de nieve? ¿Qué se busca luego de haberla visto, sino un ser sobrehumano?"
Dos rosas, como aquellas bélicas -York y Lancaster-, son una rosa bifronte, nueva criatura mitológica que se muestra encarnada y se oye nítidamente blanca. Es tuya. Ha costado una noche de grata faena. Ahora soy horticultor. Dame las semillas de tus inmensos silos y prometo poblar de olores la oscuridad.
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16 comentarios:

Libélula dijo...

Jardinero, hermosa ofrenda esta que dejas en tu Templo para ser bebida por los Dioses viajeros que somos, son las rosas más perfectas que he visto, aventajan en pureza incluso a aquellas que crecen en los dedos cuando son besados por el Amado:

¿Que es esto? ¡Prodigio! Mis manos florecen.
Rosas, rosas, rosas a mis dedos crecen.
Mi amante besóme las manos, y en ellas,
¡oh gracia! brotaron rosas como estrellas."

Curioso pero esperado: ayer en el templo de piedra, al que acudo a meditar en la madrugada, oficié de jardinero. Las rosas se me regalaban con un perfume y una luz distinta, quizás por cuenta del sol y de Sorolla, y las gotas de falsa lluvia que salían de entre mis dedos, prolongación de un manantial encauzado en vara de goma, y es que tenían esa sutileza de amaneceres cercano a una zanja donde la hierba se refugia en la sombra de la piedra o del árbol, manteniendo su humedad pura, su rocío.

Hoy me asomo y veo que ofrendas al viajero tus rosas que no mueren y no puedo evitar hacerte una reverencia.

Mañana será un día de Silencio, pero no externo, sino un silencio sutil que viene desde lo antiguo, ese que nos regala Dios para que podamos escuchar la música de la rosa que llevamos dentro...

te dejo en el misterio, pero no por mucho tiempo: en mi noche de mañana, ( tu amanecer), encontrarás en mi templo un mapa de por donde anduve peregrinando y qué ofrenda traje conmigo esta vez.

Un gran abrazo y bendiciones:

Libélula

P.d, no paro de confesarte cosas....La Rosa de Adelina hizo que mis ojos, como la hierba de zanja, buscaran la sombra entre los rosales. La niña de Sorolla repasa entre sus dedos rocío cristalizado.

Libélula dijo...

ppd.¿De veras quiere que te oficie de Sibila? Si me confirmas, invocaré a los señores del Tarot para ti. Puedes hacer una pregunta o dejar que ellos guíen las respuestas.

Libélula dijo...

Jardinero, no pude contarte sobre mi silencio hoy, puesto que al decir su nombre lo he roto. La peregrinación fue maravillosa, no solo charlé con monjas Carmelitas Descalzas, sino con una chica Sufí y una pareja Bahais. Fue un encuentro interreligioso muy apasionante, más el aire del monasterio de la montaña...

Mañana te cuento, junto a tu Tarot.

Un beso muy grande

Libélula

Maykel dijo...

Veo que vistes apenas una rosa, sin rubor, ceñida al talle; siento que mi sacrificio de forjar una flor ha sido grato a los dioses.
Cuéntame de esa reunión tan ecuménica; es genial que definitivamente se impongan los sentidos perdidos de la hermandad y la multiplicidad de senderos.
Es mi madrugada ahora -¿está muy lejos tu amanecer?-; voy a dormir. No olvides que soy tus ojos,y ahora mismo, en mí, se duerme la Isla para ti y caes en un letargo...

Libélula dijo...

Viajero, ya estoy de regreso... Espera en el cruce de caminos, Hékate te bendecirá.

Voy a por tu Tarot, las Monjas Carmelitas y el Silencio.

Hoy mi júpiter y parte de mi Venus es para vos.

Un beso alado

Libélula

Libélula dijo...

Viajero, voy saldando deudas. De poco a poco pero sin dejarte con sed.

El encuentro "ecléctico" en el monasterio, ( nada que ver con Villa Diodati jeje ;) fue maravilloso. Se trata de un monasterio de Monjas Carmelitas , (las mismas seguidoras de Santa teresa de Jesús y de San Juan de la Cruz) que hay en un pueblo cerca de acá llamado Puzol, y en el que habitan en "clausura", aún cuando ellas prefieren se les llame "contemplación", pues "la clausura", antes impuesta para evitar que escapasen las que eran metidas por la fuerza, actualmente es voluntaria. Fuimos un grupo variopinto, una pareja Bahai,( cuyas creencias se nutren del ver a la humanidad como una sola raza y esperar el día unirse en una sociedad mundial), una sufí, varios Brahma Kumaris (donde me incluyo, como aprendiz de yogui ), cristianos, y hasta una chica anti-católica, que se unió al grupo, creyendo que era un picnic para turistas.

Este excepcional encuentro, fue preparado por la Asociación feminista de mujeres interreligiosas “Sophia", de acá de Valencia. Como supondrás, fui el único chico invitado junto a otro chico Bahai, lo cual le daba aún más "aires" de comunidad.

El Convento está "anclado" en la montaña, es enorme, no me expliqué al principio cómo podrían mantenerlo tan limpio con solo 14 monjas habitando allí, pero luego, al charlar con ellas y ver el espíritu poderoso que las acompaña, comprendí: se reparten las tareas de cada día, y aún cuando se piensa que es una vida apacible, deben lidiar con las tareas domésticas, ganarse el sustento ( en una fábrica artesanal de ostias en uno de los pisos superiores del convento) y la tarea, digamos, más importante, la convivencia en "contemplación" entre espíritus yan diversos.

Había mucho Poder en aquella sala, no solo por las "vibraciones" poderosas de aquellos que dedican su vida física a la unión con DIos, sino porque tantas tradiciones religiosas, algunas contrarias, y compartíamos el mismo sentido, la misma meta: Comulgar con el Todo, sincronizarnos con el Universo, autotransformarnos, y servir....

Charlamos desde cosas espirituales hasta la cotidianidad en las vidas espirituales de cada uno. Hablamos de nuestras "misiones" personales y de cómo la llevamos o la intentamos llevar a cabo, aún en aquellos que no nos alejamos de la vida familiar para ello. Charlamos sobre la importancia del Silencio, la oración y de la tolerancia, y del deseo de contribuir, con el Silencio y la meditación, a la evolución del Mundo a un estado superior.

Me marché de allí con una grata experiencia. La maestra Sufí, a través de una de mis compañeras en Brahma Kumaris, me ha propuesto cantar juntos, aún con mi voz terrible, he decidido que lo haré. Para ella, todos somos una nota musical, una vibración que debemos afinar para poder cantar juntos la música del Universo. Las almas, según la tradición de esta maestra Sufí, se manifiestan con el Arte y más allá de este. (Yo, como alma inquieta que busca manifestar hacia dentro y hacia el mundo su relación personal con la Diosa, con el Todo, he de aprender a cantar mi nota también).

Regresé a casa, con una ofrenda entre mis dedos: la hermandad más allá de los credos y los tiempos, las razas y los recuerdos... (como las rosas esta de tu ofrenda, que son más que rosas, hay sutilezas en su aroma, en su color, y en más...(aún cuando me sé inmerecedor de tu sacrificio, de tu eternidad, las tomo, me gusta que bebamos juntos de lo eterno).

Son tiempos de cambios, viajero, hay que prepararse, el Poder nos está viniendo del mismo centro de la Galaxia, nos avisa que cada vez será más intenso, y depende de nosotros, niños, el uso que le demos.

Yo me sumerjo cada vez más en mi templo interior, me preparo para recibir la Luz, es mi juego.

Cuando La reciba, lo primero que pienso hacer son amaneceres increíbles, pintar mi cuerpo con música de estrellas, danzar y danzar con la flauta de algún Dios, y cantar con las lechuzas.

Luego de esta celebración, iré a buscarte, no me será difícil, pues sé desde Siempre, a qué Dios encaminas tus pasos, con qué Dios has de fundirte.

Peregrino, he aquí otra revelación: si un día naufragaras, recuerda que hay siempre mapas en las estrellas, y más allá de ellas, en el cielo de tu interior.

Hoy te dejaré un mensaje en mi Templo, se llama Silencio.

Aún espero tu pregunta a los arcanos, no me decido a penetrar en tu Templo sin tu guía sobre qué gavetas debo abrir, o en cuales armarios huzmear, ni mucho menos si puedo mirar hacia tu techo, o hacia tu suelo. Tu dirás.

Un beso lleno de luz

Libélula

Noche dijo...

s=) Adelina Patii es toda una leyenda,tengo unas cuantas grabaciones de ella...last rose of summer no es de mis preferidas pero no niego su belleza.. Saludines :D

Maykel dijo...

Es otra coincidencia... los carmelitas; los conozco. Me atrevo a decirlo después de leer a Santa Teresa y a San Juan. Un pasaje de Juan de Yepes preside esta noche mía, especialmente obscura por vocación imposible de enajenar; a Teresa de Cepeda y Ahumada sin tener conciencia la imité, cuando era niño y jugaba con mis hermanos a los monasterios inaccesibles como fortalezas medievales. Has tenido mucha suerte y yo todavía más, porque me lo cuentas. Digan lo que digan, no hay episodio "real" que supere a la percepción de la realidad". Eso pensaba Borges, al menos, y nos consta que no era un ciego común.
Te quiero. Ahora soy un viajero con alas. Tengo alas de libélula para subir al monte y entrar luego, con estos ojos que disipan la tiniebla, como nictálope, más adentro en la espesura...

Maykel dijo...

Jeje, si llega a ser Villa Diodati no hubieras dejado de invitarme. Yo sería Lord Byron. Conozco una novela (Fake de Alberto Garrandés) donde un grupo muy heteróclito se propone impostar a los inquilos de las célebres veladas junto al lago. Te aseguro que las recapitulaciones de esta índole conducen a resultados atroces. No lo dudes, jeje.

Maykel dijo...

Noche, te cuento que había oído leyendas sobre Patti y su gira por Cuba en 1857 de la mano de Gottschalk. Hasta llegué a sospechar en una ocasión que hubiera estado aquí, en Sagua la Grande. Gottschalk sí vino, en 1854, y ofreció un concierto muy especial; dicen que la multitud se agolpó ante una ventana para oírlo. Nunca imaginé que Patti hubiera consentido en dejarse grabar, longeva como era, pero parece que conservo los dones hasta el final. En esto tal vez haya ímplicita una lección, aunque no todos hemos sido dotados como ella.
Un beso, Noche.

Maykel dijo...

Libélula, ¿cómo sabes que le profeso a Hécate una especie de temerosa pasión? Sé que es arisca y no entiende de amores, pero yo la quise hace mucho tiempo...

Maykel dijo...

Libélula, ¿cómo sabes que le profeso a Hécate una especie de temerosa pasión? Sé que es arisca y no entiende de amores, pero yo la quise hace mucho tiempo...

Libélula dijo...

Querido Viajero, tengo aún la deuda del oráculo pendiente...pero en estos días ando como pez fuera del agua, cuando me sumerja nuevamente en mi riachuelo, te pagaré, y espero sea con creces.

Conozco "Fake", la tengo por acá conmigo, me la regaló el "Garra", antes de venirme. La dedicatoria suya es "especial". Algún día te hablaré de ello, pero sólo para tus ojos.

Es bueno que hayas sincronizado con Santa Teresa de Jesús...


"Nada te turbe, nada te espante.
Todo se pasa. Dios no se muda.
La paciencia todo lo alcanza.
Quien a Dios tiene, nada le falta.
Sólo Dios basta."

Te veré pronto, me gusta que tengas esos ojos disipadores de oscuridades, y que tengas alas para volar.... Llévame con vos en ese viaje, quiero, una noche de estas, mirar el mundo a traves de tus ojos.


Un beso,

Libélula

P.d.. Sé de Hékate, nos recibió a los dos juntos, en Eleusis, hace siglos.

Astrolabio dijo...

Querido Viajero, como sabrás, quedan sólo 3 días para mi nueva iniciación como Tierra.. como parte de la Tierra, como Isla porque también ha de habitarme Yemayá "la Madre Azul"... Por eso, hoy con el sol, he muerto... He entregado mis alas a la Diosa, y he dejado mis huevos empollando en su agua. Ya he hecho el amor con el tiempo, he removido el polvo, fertilizado el suelo.... ha dolido, pero son dolores de parto, la muerte como ofrenda a la nueva vida.

En estos tres días de silencio, he de prepararme para el nuevo nacimiento, coincidirá con Beltane, será cercano en una gruta, a unas horas de aquí, famosa por lo antigua y porque la recorre un río. Cerca hay además, vestigios de pueblos ancestrales, celtíberos, que dejaron su magia en la piedra. Me acompañarán otros tres magos, imprescindibles, y también la bendición de mis Maestros. Y estoy seguro que parte de ti estará allí, como en los tiempos de Eleusis y de los misterios Mayas de Palenque.

Cuando regrese del peregrinaje físico-sutil, comenzará un nuevo ciclo, en el que oficiaré como templo, como espacio sagrado, y más... pero eso me hará más cercano, más tierra de la tierra, y seré feliz....

Te adelanto mi nuevo nombre: "Astrolabio", porque ya sabes su significado...

En estos días de silencio, te invito a mi templo. Los arcanos están ya dispuestos para tu consulta, una vez más te incito a que preguntes qué parte de tu historia quieres saber, sobre el camino de los Dioses o el camino de los hombres?

Espero vengas a jugar.

Astrolabio

duanis dijo...

Hola Maikel, hoy en mi escritorio hay rosas que duran mucho tiempo, rosas que guardan en la luminiscencia de su color todo el amor que entrañan en si mismas, gracias y que me disculpe Soraya y Adelina.

En mis manos, recuerdas florecen especiales botones de rosas, muchas rosas, desde la más caprichosa hasta la más simple , a todas como las creo únicas, mi amor.Al parecer por lo que leo ahora , libélula recuerda también esta metamorfosis tan prodigiosa.

Sabes que no me gusta extenderme en mis escritos, lo que te pido es que tú por especial te extiendas más, en el ensueño que provocan tus lecturas , a veces no quisiera despertar porque es verdad que se viaja a otras dimensiones.Más cuando una se declara chica Almodovar, ya sabes.Te quiero para mi sola.

Duanis Alba

Maykel dijo...

Duanis Alba, amiga mía, gracias por traer las flores tuyas aquí y por llevarte esta rosa. Creo que Libélula no se opone a compartirla contigo. Es que además de su generosidad, sabe que esta flor tiene la virtud de la multiplicidad. Lleva todo lo que quepa en tus alforjas. No puedo negarte nada.
Un beso.