miércoles, 25 de septiembre de 2013

Marino Murillo y los viejos de mi país

El aspecto de Marino Murillo incrementa la molestia que ocasionan tantos reclamos suyos de ahorro y laboriosidad. Si el mismo razonamiento fuera presentado por un sujeto magro, bien enteco, la estampa sería coherente. Cuando regaña a los cubanos por los desajustes que otros causaron, Murillo pierde de vista su cuerpo mórbido, olvida su carne indolente de tecnócrata, no advierte que ese porte voluminoso deteriora la credibilidad de su discurso…

Y esta vez ha ido demasiado lejos: anunció que pretenden cobrar la estancia y los servicios de hogares de ancianos y casas de abuelos. Un amigo mío, periodista muy ecuánime, me confesó que hubiera preferido no enterarse. A Murillo no le tembló la voz al avisarnos ni a Leticia Martínez le tembló la mano al escribirlo. Mi amigo explica, con penetración descarnada, que todos los periodistas no somos iguales.

A mí me obsesiona la situación de los viejos de mi país. Reciben atención médica gratuita, pero sus reducidos presupuestos no alcanzan para comprar medicinas y alimentos. Nuestros ancianos se jubilan con pensiones irrisorias, insuficientes para resistir el encarecimiento de la vida. Los que no reciben una remesa suelen ir un poco andrajosos, con ropas que compraron antes de la caída de la URSS. Huelen mal aunque sean aseados, pues no consiguen costear el precio de los cosméticos indispensables.

Cuba está llenándose de mendigos, y la mayoría son viejos. Murillo, acaso por grueso, no conoce las calles de La Habana. La mendicidad, a estas alturas, no sólo prospera en la capital: Santa Clara, Camagüey y Sagua la Grande, las ciudades que conozco mejor, van configurando su propia Corte de los Milagros hugoliana.

Mi papá tiene 66 años y se jubiló después de trabajar desde principios de la década de 1960. Era un adolescente cuando lo emplearon como recadero de una bodega. Con mucho esfuerzo consiguió hacerse profesor y se siente en deuda con la Revolución, como tantos hombres y mujeres de su generación.  Su esfuerzo fue “premiado” con una pensión de 305 pesos, unos 12 CUC. Y yo no puedo socorrerlo con nada. El salario, por más que me castigue escribiendo impertinencias, es insuficiente para costear mis propios alimentos. Todos los meses lidio con un déficit, pese a mi frugalidad. Ojalá mi padre nunca tenga que acudir a una de esas instituciones, generosas y mal servidas hoy, acaso costosas mañana.

¿Quién supone Murillo que pagará? ¿Los ancianos raídos o sus familias abrumadas? ¿Quién pagará?

Una parte de Cuba está endureciéndose. Murillo, el tecnócrata, no sólo pierde de vista la incoherencia del cuerpo mórbido con el discurso: se arriesga peligrosamente a poner al Estado por encima de la gente, a convertirlo en absoluto, en el bien fundamental que debemos proteger en detrimento de nosotros mismos. Hace, con gran torpeza, una pésima jugada política. Ese “socialismo” -digámoslo ya- no es el socialismo libertario e inclusivo que proyectamos una vez y hoy seguimos deseando. Cuando Murillo y sus cofrades afirman que reformaremos el país sin tocar su esencia noble, tengo que dudar. Las reformas van salvando al Estado en sus urgencias económicas, pero nos hunden moralmente cada vez.

Raúl hablaba con preocupación de la baja natalidad. En evidente paradoja, el anteproyecto del Código de Trabajo reduce los beneficios laborales a la maternidad. ¿Cómo conciliar estas circunstancias? Aguardemos a la redacción final de la ley para saber qué resolvieron sobre otros desamparos legislados. En algunos aspectos, el documento encarna un retroceso.

Han pasado algunos meses desde que di con un viejo mendicante y trastornado en la plaza principal de Sagua la Grande. El anciano, indignado, cuestionó la lógica de honrar a Maceo con una corona de flores al pie de un busto mientras tantos se debaten por los alimentos. Gritaba: ¡ese bronce no siente nada! Estaba muy molesto: ¡si Martí renace se muere! La escena perturbaba por su carácter destemplado. El reclamo era grotesco y sobrecogedor sobre todo porque los transeúntes lo tomaban por loco y él tenía razón.

15 comentarios:

Recienllegado dijo...

Ha sido un gusto reencontrarte. Leer como has madurado en tu escritura y, por consiguiente, en tu pensamiento. Descubrir que ya no eres aquel muchacho ingenuo... O sera que aun lo sigues siendo?
De cualquier manera fue un gusto saber de ti y saberte bien. Yo, desde el otro lado del charco, te mando un abrazo gigante, del tamano del cielo.
Sabes como encontrarme ahora. Cuidate mucho.

Gino Ginoris dijo...

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Él

Omar dijo...

He decidido dejar de ser políticamente correcto: dejar de medirme a la hora de hablar, dejar de mirar por encima del hombro cuando expreso cualquier opinión, dejar de pensar que la política de remiendo y reformas odiosas resolverá algo. Hoy en mi aula (estudio en la Universidad), se discutió en uno de esos turnos de Debate histórico y contemporáneo, sobre la política de los lineamientos. Yo solo pregunté quién había propuesto un tema tan deleznable... El profesor al frente del "proceso" me ignoró. Él ha sido de los que nos ha acusado a los homosexuales de representar un peligro para el crecimiento demográfico en Cuba... Sin palabras. Gracias por decir lo que todos queremos decir con tanta gracia y sensibilidad.

Oscar Salabarría dijo...

Ahora con esta nueva de Murillo ya sé que tengo que graduarme, ya sé que definitivamente, más que colgarle el título en la pared a mi mamá, como tengo pensado, tendré que irme del país para poder pagar los gastos de su vejez, para poder, tal vez, pagarle el asilo a uno de mis tíos, que decidió no tener hijos. Ojalá y la vida premie mis pensamientos, ojalá y mi mami, mi herma y el tío que no tendrá hijos, tengan un día que empacar el título para llevarlo a otro mundo. Pero bueno, como todo amante de la Patria, como todo buen cubano, también diré ojalá y antes que me gradué, mi Cuba cambie.

Yuniesky Ramirez dijo...
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Anónimo dijo...

lo que pasa es que Marino goza de la buena vida, solo sus perros y menciono a los de 4 patas, se comían 2 sacos de carne de res al mes, que le mandaban del complejo cárnico ,ya que el dirigió ese ministerio de la alimenticia

Maykel dijo...

Gracias a todos.

Adrián Quintero Marrero dijo...

Me imagino que a algunos asuste y preocupe lo que aquí se publicó, como si el autor fuera el "Armagedón" contrarevolucionario...y acabaría con la estabilidad del país, y pusiera a "gozar" a los medios de Miami. Y se equivocarían una vez más. Cuba sigue precisando de gente que piense por sí misma y que lo diga...A esos, a la larga, la historia les hará justicia. Es más importante ser un ciudadano honesto, que un personaje idigno dispuesto a aplaudir las decisiones de alguien que no es ni líder, ni personalidad política prestigiosa, es solo un funcionario.

Carlos Alejandro dijo...

Nictálope, me alegra que escribas lo que nadie dice, lo que nadie quiere decir, lo que nadie se atreve a decir... A tu texto excelente se une el análisis exacto, en un estilo envidiable. Después de esto, ¿alguien se atreverá a acusarnos a los cubanos por limitar la libertad de expresión? En Cuba tenemos plenos derechos, a menos que se demuestre lo contrario. Coincido plenamente con Adrián: es más importante ser un ciudadano honesto y ético. Un abrazo...

Carlos Alejandro dijo...

Perdón, perdón. Creo que me retracto: en alguna medida los cubanos limitamos esa llevada y traída libertad de expresión. A El Nictálope le pusieron la mano en el hombro, porque es un muchacho malo, y dice lo que no debería, lo que es mejor no decir. ¡Tanto potencial desperdiciado en estas críticas! Hay que saber, señores, que en Cuba somos medio estalinistas y no se puede faltar a una máxima fundamental: el culto a la personalidad. O se puede, pero nunca debe ser un ciudadano común, pensante. El Nictálope fue promovido a otro puesto de trabajo, pues este no era el momento, este no era el lugar. ¿Cuál es el momento? ¿Cuál es el lugar?

Oscar Lorenzo dijo...

me quedo en la pregunta de... "quien va a pagar"?... una vez mas premio Nictalope tu gracia en el debate y la agudeza para reflexionar; no se si alguien escucho tus palabras esta vez dentro de la Isla, pero ojalá todos (todos) hayan leido tu ejercicio de critica como lo que es, un derecho pleno a expresar una preocupacion como buen ciudadano... hasta cuando los cubanos estaremos separando lo de "aca" y lo de "allá" como si todo fuera politico? Creo es hora de pensar de una vez como cubanos, no como entes importados... No dudo que algunos confundan tus ideas Nictalope, pero tu debes ser Fuerte en tu voz; con ello no dañas al pais ni su politica, al contrario lo enriqueces!! Un abrazo!

Comunista hasta la Muerte dijo...

Me parece Ud. comete algunos errors en su comentario.

La revolucion le garantiza a cada ciudadano, a travez de la libreta de abastecimiento, una comida al dia. O al menos 5 comidas a la semana a precios subsidiados que son accesibles con su salario.

Como suplemento cerca de su barrio podra encontrar clases de Yoga que le enseñaran como controlar el hambre.

Como es obvio no seria justo que los dirigentes de la revolucion vivan en las mismas condiciones.. No se hace una revolucion para vivir asi.

Ademas, los ancianos cubanos tienen otras fuentes de sustento.

La revolucion esta incrementando el numero de turistas cada año y con ello nuestros retirados incrementan sus chances de recibir una buena limosna. Una limosna de dos dolares es equivalentes a 50 pesos nacionales. Con una limosna al dia la pension se vuelve redundante.

Otra fuente de ingresos son las remesas. Nuestro pueblo es precavido e inteligente y casi cada familia tiene un miembro en el exterior que manda remesas.

Nuestros dirigentes no reciben remesas ni piden limosnas. Por eso es que tienen acceso a otras fuentes de poder adquisitivo.

Maykel dijo...

Francamente, no me arrepiento de haber denunciado el disparate de pretender cobrar a quienes tienen muy poco.
He sido castigado, pero me siento honrado por eso, y no he perdido el sueño.
Saludos a todos.

Anónimo dijo...

Yoani llega a la conclusion que en una tierra fertil como la cubana, no hay razon para suponer que la falta de papas en Cuba se deba al embargo inocuo de los EEUU.

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Paradojicamente; ellos critican, por un lado el llamado "intercambio desigual" basado en las tesis de

Raul Prebish y Theotonio dos Santos. Mientras que por otra parte- y hasta en un mismo parrafo, maravillas

de la dialectica- responsabilizan del caos al embargo comercial y financiero de los Estados Unidos.

Coinciden muchos en el asunto que destaca Yoani. Creo que hasta en una cancion se burlan de que la caida

del campo socialista origine carencias de yuca, name, calabaza, tomate, ajo,

frijoles negros y el maiz que "venian" de Europa oriental. Si, por un lado, se puede adimitir que el embargo

comercial encarezca las importaciones y origine perdidas, como destaca

continuamente la propaganda oficial, por otra parte, ellos se resarcen con creces

explotando el turismo sentimental de cubanos en uno y otro sentido. Un pasaporte, por ejemplo, lo

cargan en $500.00 y debe ser renovado cada dos annos.

Otro argumento demoledor establece que si durante 50 y tantos annos se encargaron, sin oposicion alguna,

de administrar produccion, circulacion, transporte de bienes y servicios, empleos,

sueldos salarios, pensiones...etc. etc., no pueden por consiguiente culpar a nadie mas que a ellos mismos

de la actual debacle. El colmo e los colmos es que algunos fanaticos a estas alturas del juego

digan que hay que regresar a las doctrinas del Che.

Leydi dijo...

Maykel:
ya me habían comentado de este post tuyo...incluso lo circularon entre una lista de periodista. En cuanto lo leí (garcias a esa circilación vía email) lo tengo como una de las mejores cosas que he leído en el 2013....a nivel nacional, internacional y extraterrestre, muy bueno!!